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Gracias por existir

A la puerta de descubiertas sugeridas

Iba a abrir. Quedó cerrada.

Me fijé en una pluma, puesta detrás de un cartel que tenía escrito:

“Merci d’exister”

¿Qué pájaro? Ni idea… gavilán, serás gavilán.

La puerta quedó cerrada, descubrí un sueño de gavilán.

El ir, y parar. Renunciar por una pluma puesta como flor de cartel.

No tocar, solo volar, sin puertas.

Si el presente arde, sí; es que hay urgencia barrer el polvo del agua. Con un parpadeo de labios.

¿Escogemos?

Escogemos el temblor, la tierra del pozo hecho a mano. Con amor, porque sabemos que después del temblor, es simplemente un parpadeo de universo para ir mas acá.

Si el presente se hunde, sí; es que todo se vuelve pozo sabroso en el corazón del mar de hoy, ahora, en este momento de lengua temprana.

Si el despistado te da un libro y te cree capaz

Si el despistado no sabe que no sabes leer tampoco una cruz de X,

hace

canta la P despacio botando el periódico al fuego.

¿Para qué darse prisa sin letras?

Dibujemos el jardín buscando mangos para ser XPeriencia.

Y